ESCRITORES QUE FUERON PERIODISTAS. RYSZARD KAPUŚCIŃSKI, EL ÚLTIMO MAESTRO

19 - 20.07.2010

Asociación de Periodistas Europeos, Universidad Complutense de Madrid y el Instituto Polaco de Cultura organizan dentro de los Cursos de Verano 2010 el seminario "Escritores que fueros periodistas" dedicado a la figura de Ryszard Kapuściński. 

Participantes: Miguel Ángel Aguilar, secretario general Asociación de Periodistas Europeos; Ramón Lobo, El País, Vicente Romero, reportero, TVE; Rosa María Calaf, ex corresponsal de TVE; Ágata Orzeszet, traductora de Kapuscinski al castellano; Jorge Herralde, Dir. de Anagrama; Bernardo Díaz Nosty, Univ. Valencia; Enrique Meneses, ex corresponsal de TVE; John Lee Anderson, The New Yorker; Manuel Vicent, periodista; Sergio Ramírez, escritor nicaragüense; Monserrrat Domínguez, Cadena SER; José María Ridao, periodista; Adam Michnik, editor de Gazeta Wyborza, Polonia.


 Euroforum Felipe II (C/ Carlos Ruzi s/n. San Lorenzo de El Escorial) , 19 y 20 de julio 2010

A lo largo de la historia de la literatura, algunos de los más importantes escritores ejercieron en algún momento de columnistas, cronistas parlamentarios, corresponsales de guerra o redactores de noticias. Es el caso de Graham Greene, Ernest Hemingway, George Orwell, Joseph Roth, Vargas Llosa o, en el ámbito nacional, Azorín, Cañamaque, Pla, Blanco White, Pérez Galdós, Gonzalo Torrente Ballester entre muchos otros.

De entre ellos destaca la figura de Kapuscinski.

Ryszard Kapuscinski nació en el seno de una familia humilde en Pinks, Polonia, en 1932. Tras licenciarse en Historia en la Universidad de Varsovia amplió estudios en Arte y Humanidades y a partir de 1958 se dedicó al periodismo.

Trabajó durante 19 años para la Agencia Polaca de Prensa, PAP, siendo corresponsal de guerra en 12 países de África, Asia y América Latina y colaborando habitualmente, entre otras publicaciones, con la revista Time y los diarios The New York Times, Frankfurter Allgemeine Zeitung y El País.

Desde 1962 compaginó su labor periodística con la actividad literaria escribiendo títulos tan destacados como El Emperador, El Sha, El imperio o Ébano, algunos de los cuales han sido traducidos a más de veinte idiomas.

Doctor «honoris causa» por la Universidad de Silesia, obtuvo diversos galardones, de entre los que destaca el Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades de 2003. Ryszard Kapuscinski falleció en Varsovia el 23 de enero de 2007.

Mediante este curso, la Asociación de Periodistas Europeos pretende analizar la figura de Kapuscinski desde cuatro puntos de vista: su faceta como viajero, su concepción del periodismo, su pulso literario y su identidad como polaco en plena transición.

RyszardKapuscinski


Lunes 19 de julio


10:45.-  Ryszard Kapuscinski, Viajero

Ryszard Kapuscinski viajó como corresponsal por todo el mundo. Sus viajes fueron el detonante de una amplia carrera profesional que le encumbró como periodista y reportero. Doce países africanos y latinoamericanos le acogieron a lo largo de casi 30 años, y quedaron retratados a través de su obra literaria y periodística. Kapuscinski demostró, además, una enorme facilidad para el aprendizaje de lenguas extranjeras. Llegó a hablar, además del polaco como lengua vernácula, ruso, castellano, inglés, francés y portugués. Arriesgado y comprometido con las gentes a las que trató a lo largo de sus viajes, su infinito interés por conocer otras culturas le acompañó durante toda su vida.


16:30.-  Ryszard Kapuscinski, Escritor

Las obras de Kapuscinski han sido traducidas a más de veinte lenguas y sus libros se han convertido en referentes. Desde la década de los 60 Kapuscinski desarrolló una intensa labor literaria caracterizada por una sofisticada técnica narrativa y una precisa descripción psicológica de los personajes, en la que es fácil detectar el influjo de sus viajes. Además de escritor, Kapuscinski fue un ávido lector que sabía documentarse en profundidad antes de visitar cualquier país. En algunas de sus obras más conocidas como Ébano o El Imperio, une a un análisis político exacto y preciso el intento de acercar al lector a rincones desconocidos de África o la Unión Soviética.  En Polonia, además, llegó a ser un reconocido autor de poesía. Siempre sensible a los acontecimientos inmediatos, Kapuscinski introduce en cada una de sus obras los grandes temas del momento. En sus últimas obras se detecta un incipiente interés por la globalización.


Martes, 20 de julio


10:00.- Ryszard Kapuscinski, Periodista y maestro de periodistas

Periodista de raza, Kapuscinski supo compatibilizar vocación y profesión hasta alcanzar niveles de excelencia. Enviado especial de la Agencia Polaca de Prensa, tuvo a su cargo la información de alrededor de cincuenta países. Como periodista vivió todo tipo de acontecimientos, entre los que se cuentan cuarenta visitas a diversas cárceles y haberse escapado de hasta cuatro sentencias de muerte. Desde su posición de reportero, Kapuscinski fue testigo de excepción del desmoronamiento de los regímenes coloniales en África. Tras dejar la labor de corresponsal en 1981 recibió numerosos galardones por su trabajo.

«Los cínicos no sirven para este oficio» aseguraba en el título de una de sus obras. Para Kapuscinski el periodista debe estar alerta ante los riesgos de que la actualidad pueda convertirse en sucedáneo de la realidad hasta llegar a enmascararla. En su opinión, la información nunca exime del pensamiento ni permite abdicar de un punto de vista propio, como la disponibilidad de las tecnologías puedan sustituir al testimonio directo sobre el escenario mismo de la noticia. En sus últimos años, advertido de la degradación de la profesión periodística, en la que el rigor, decía, había pasado a un segundo plano, Kapuscinski publicó un magnífico estudio crítico sobre la profesión periodística titulado “Los cinco sentidos del periodista (estar, ver oír, compartir y pensar)”, que sintetiza su visión de lo que debe ser el periodismo.

16:30.- Ryszard Kapuscinski, polaco

Nacido en Pinsk, localidad bielorrusa hoy y polaca en su día, Ryszard Kapuscinski presenció el estallido de la Segunda Guerra Mundial y las intimidades de un régimen comunista despiadado. Cansado de la censura, inició una rica colaboración con diversos medios extranjeros que le dieron la oportunidad de proyectarse hacia el exterior, y en parte, suplir las carencias impuestas por el régimen comunista que no le permitió cursar la carrera de filosofía. Acusado de colaboracionismo con el espionaje polaco, lo cierto es que el propio Kapuscinski llegó a confesar a sus amigos íntimos que escribía hasta tres versiones diferentes de sus crónicas: una para la agencia PAP, otra que guardaba para sí mismo, y otra que hacía llegar a las autoridades, como única forma para obtener el permiso de salida de su país.