CONCIERTO DE MÚSICA DE CÁMARA DE CHOPIN

04.11.2011
invitacionChopin


El proyecto está financiado por el Ministerio de Cultura y Patrimonio Nacional de la República de Polonia dentro del programa cultural de la Presidencia Polaca de la Unión Europea 2011

Jan Krzysztof BROJA
piano

Andrzej BAUER
violonchelo

Jakub JAKOWICZ
violín

Prof. Paweł KAMINSKI
Conferencia y debate acerca del papel de las ediciones urtext en la interpretación de las obras de Chopin

Viernes, 4 de noviembre de 2011, a las 19:00 horas
Real Conservatorio Superior de Música
c/ Doctor Mata 2, 28012 Madrid

PROGRAMA


Fryderyk Chopin
Introducción y Polonesa en Do mayor op. 3 para piano y violonchelo
Sonata en Sol menor op. 65 para piano y violonchelo
Allegro moderato
Scherzo
Largo
Finale
***
Gran Dúo Concertante en Mi mayor Dbop. 16 para piano y violonchelo
Trío en Sol menor op. 8 para piano, violín y violonchelo
Allegro con Fuoco
Scherzo
Adagio Sostenuto
Finale: Allegretto


Antes del concierto, el profesor Paweł Kaminski pronunciará una conferencia –seguida de un debate– acerca del papel de las ediciones urtext en la interpretación de las obras de Chopin.

Jan Krzysztof BROJA Nació en 1972, en Varsovia, Polonia. Obtuvo premios en concursos internacionales para piano en Vilna (Lituania), Hanau, Gotrian-Steinweg en Brunswick (Alemania), Bucarest (Rumania) y Pasadena (EE.UU.). Estudió en Fráncfort, Hannover y Varsovia. Tras su éxito en el concurso de Vilna en 1999, los críticos de música lituanos denominaron a Jan Krzysztof Broja el “pianista del siglo XXI”. El debut internacional del pianista tuvo lugar en la sala grande del Conservatorio Piotr Chaikovski de Moscú. Desde aquel momento, el artista ha sido calurosamente recibido en las salas de conciertos más grandes de Europa del Este: en Rusia, Ucrania, Lituania, en los países de la antigua Yugoslavia y en Polonia. Tras sus actuaciones en la Filarmónica Nacional de Varsovia en 2003, la revista de música Ruch Muzyczny (Movimiento Musical) de_ne a Jan Krzysztof Broja como “uno de los músicos polacos más destacados” y lo compara con los pianistas más grandes del siglo pasado. Desde aquel momento, Broja ha sido constantemente invitado de la Filarmónica Nacional de Varsovia. Las demás actividades del artista se extienden a los festivales en Ravello (Italia), Bratislava (Eslovaquia) y en el Festival de Música del Kremlin de Moscú. En 2005 fue miembro del jurado del XXI Festival Internacional de Piano de Bucaramanga (Colombia).
Fue consultante de música en la película “El Pianista” de Roman Polanski. En 2009 se grabaron sus primeros CDs: Federico Chopin, obra completa de música de cámara para piano clásico con la participación de Andrzej Bauer y Jakub Jakowicz, y la Sinfonia Concertante (Symfonia Koncertujaca) de Karol Szymanowski con la Orquesta de la Filarmónica Nacional bajo la dirección de Antoni Wit. Dicha grabación obtuvo una nominación a los Premios Grammy 2010.

Andrzej BAUER Ganador del primer premio del Concurso Internacional ARD en Múnich, laureado en el Concurso Internacional “Primavera de Praga” y premiado por el Parlamento Europeo y el Consejo de la Unión Europea. Nació en Łódz, Polonia, donde realizó sus estudios bajo la dirección de Kazimierz Michalik, y los complementó trabajando, entre otros, con André Navarra, Miloš Sadlo y Daniel Szafran en numerosos cursos magistrales. Gracias a la beca Witold Lutosławski, estudió dos años en Londres asistiendo a las clases de William Pleeth. En los últimos años, Andrzej Bauer ha ofrecido varios recitales en Ámsterdam, París, Viena, Hamburgo y Múnich y conciertos con orquestas sinfónicas como, entre otras, Orquesta Filarmónica de Múnich, Orquesta Sinfónica de la RAI de Nápoles, Orquesta Filarmónica de Estrasburgo, Orquesta Sinfónica de la Radio de Stuttgart y Orquesta Sinfónica de la Radio de Berlín. El violonchelista colabora regularmente con la mayoría de orquestas sinfónicas y de cámara polacas y está invitado por la Filarmónica Nacional y la Sinfonía Varsovia a actuar como solista en tours de conciertos por toda Europa.
Andrzej Bauer ha realizado grabaciones para varias emisoras de radio y estaciones de televisión polacas y extranjeras. Ha participado en festivales internacionales, actuando en la mayoría de países europeos, así como en EE.UU. y Japón. Su disco para Koch/Schwann, que incluye obras de Schubert, Brahms y Schumann, ha sido galardonado con el Premio trimestral otorgado por la Crítica Discográfica Alemana. En otras grabaciones para CD, el violonchelista presenta obras de Shostakóvich, Prokó_ev y Stravinski, Messiaen, Panufnik, así como el Concierto para Violonchelo de Witold Lutosławski. En el año 2000, la compañía CD Accord lanza su álbum doble con el conjunto de suites para violonchelo de J. S. Bach, que resultó ser el primero en la historia discográ_ca de Polonia y por el que el artista obtuvo el premio “Fryderyk 2000” de la Academia Fonográfica Polaca.
El amplio repertorio del artista incluye numerosas obras de la música contemporánea, algunas de ellas compuestas especialmente para él. En el año 2002, durante la 44a edición del Festival Internacional “El Otoño de Varsovia”presentó un recital de nuevas obras, productos de su inspiración, escritas para violonchelo solo y electrónica. El proyecto “Cellotronicum”, iniciado por aquel entonces, es continuado por el autor ofreciendo grabaciones y más composiciones nuevas que se presentan en los centros de música contemporánea más prestigiosos de Europa. La nueva edición de “Cellotronicum”, estrenada durante “El Otoño de Varsovia” obtuvo el premio “Orfeusz 2006”. Andrzej Bauer es profesor en la Universidad de Música Federico Chopin de Varsovia y en la Academia de Música Feliks Nowowiejski de Bydgoszcz, en las que imparte clases de violonchelo. Además, es fundador y mecenas artístico del grupo “Cellonet” de Varsovia. Cada vez más se está dedicando a la composición e improvisación musicales.


Jakub JAKOWICZ Violinista nacido en 1981, en Varsovia. Aprendió a tocar el violín en la Academia de Música Federico Chopin de Varsovia, en clases de su padre Krzysztof Jakowicz. También fue el último alumno de Tadeusz Wronski. Obtuvo sus primeros premios en concursos de violín en Lublin, Polonia (1993), Wattrelos, Francia (1995) y Takasaki, Japón (1999). En 2001 fue uno de los tres vencedores de la Tribuna Internacional de Jóvenes Ejecutantes de Bratislava, auspiciada por la Unión Europea de Radiodifusión y el Consejo Internacional de Música de la UNESCO. En 2002 obtuvo el premio de la Fundación Polaco Japonesa a la mejor promesa violinista de la joven generación. Además, obtuvo el premio “Paszport Polityki 2003”. En 2007 fue premiado con el “Orfeusz” durante el Festival de “El otoño de Varsovia”. Jakub Jakowicz ofrece conciertos desde los 11 años de edad. Ha tocado con las principales orquestas polacas. Su debut en 1994 en el Concierto para Violín de Piotr Chaikovski con las orquestas de Bydgoszcz, Cracovia y Szczecin dio lugar a que le invitaran a actuar con la Sinfonía de Varsovia y NOSPR. En 1998, por invitación de Krzysztof Penderecki, tocó en el festival del compositor en Cracovia, interpretando “Capriccio, para violín y orquesta” [“Capriccio per violino e orchestra”], bajo la batuta de Jerzy Maksymiuk. En 2001 debutó con la Orquesta Filarmónica de Múnich bajo la dirección de Pinchas Steinberg, interpretando el “Concierto para violín no. 1” de Karol Szymanowski. Desde aquel momento actúa como solista para un gran número de famosas orquestas: Orquesta del Maggio Musicale de Florencia, Filarmónica Checa de Praga, Orquesta de Santa Cecilia de Roma, Filarmónica de Dresden, Orquesta de la Suisse Romande de Ginebra, Orquesta Nacional de Madrid, Filarmónica Real de Estocolmo, Orquesta Sinfónica del Estado de Sao Paulo. Ha trabajado para directores de orquesta como Pinchas Steinberg, Jerzy Semkow, Antoni Wit, Jerzy Maksymiuk, Jacek Kaspszyk, Yan Pascal Tortellier, Marek Pijarowski, Krzysztof Penderecki, Agnieszka Duczmal, Walter Weller, Heinz Wallberg, Kirill Karabits y Michail Jurovski. Desde hace muchos años, como músico de cámara, forma un dúo de violín con su padre, Krzysztof. Desde 2000 interpreta junto con el pianista Bartosz Bednarczyk – conjuntamente han grabado los discos “Subito” (Polskie Radio), “Beethoven Violin Sonatas” (“Sonatas para violín de Beethoven”) (Subito Records) y “Partita” de Witold Lutosławski (CD Accord). Desde 2006 es miembro de Zehetmair Quartett, un grupo de música creado por el violinista y director de música austriaco Tomas Zehetmair. Este grupo prepara un concierto al año, en el que interpretan de memoria la mayoría de las obras. Con el Zehetmair Quartett actuó en la Filarmónica de Berlín, el _éâtre du Châtelet de París, el Wigmore Hall de Londres, el Santory Hall de Tokio, el Gulbenkian Center de Lisboa, el Konzerthaus de Viena, el Zankel Hall y el Y Hall de Nueva York. El disco del grupo (ECM) con los cuartetos no. 5 de Bartok y no. 4 de Hindemith recibió el premio “Diapason d’Or de l’Anneé 2007”. Además, también ha actuado con otros músicos como Heinz Holliger, Paul Gulda, Jan Krzysztof Broja, Krzysztof Jabłonski, Maciej Grzybowski, Michel Lethiec, Håkan Rosengren, Olga Pasiecznik, Ruth Kilius, Ursula Smith, Daniel Mueller- Schott, Andrzej Bauer, Rafał Kwiatkowski y Karol Marianowski. En 2009 empezó a trabajar como primer violín con el grupo Lutosławski Quartet Wrocław. Desde 2004 se dedica a la docencia del violín en la Universidad de Música Federico Chopin de Varsovia. Toca un instrumento italiano, obsequio del profesor Tadeusz Wronski.


Paweł KAMINSKI Pianista, pedagogo, coredactor de la mayoría de los volúmenes de la Edición Nacional de las obras de Federico Chopin, Presidente del Consejo de Administración de la Fundación de Edición Nacional de las obras de Federico Chopin (Fundacja Wydania Narodowego). En 1983, tras _nalizar con mención honorí_ca sus estudios en la Academia de Música Federico Chopin de Varsovia en la clase de piano del profesor Jan Ekier y de la profesora Alicja Paleta-Bugaj, empieza su labor pedagógica en dicha academia y actualmente es profesor adjunto de la Cátedra de Piano. Paralelamente trabaja con el profesor Ekier en la redacción de la Edición Nacional y en los trabajos de investigación relacionados. Dirige los trabajos de composición tipográ_ca de notas para la Edición Nacional. Se especializa en la problemática de las ediciones Urtext. Paweł Kaminski ha actuado en recitales y como solista en conciertos para piano (Chopin, Liszt, Prokóvev). Ha sido miembro del jurado en concursos para piano en Polonia, España y Japón. Ha impartido conferencias, seminarios y clases magistrales en academias de música y universidades de Polonia, Alemania, Hungría, Rusia, Serbia, España, Suiza, Turquía, China, Japón, Canadá y EE.UU.



Reflexiones sobre la problemática de redacción de las obras de cámara de Federico Chopin

Las cuatro obras de cámara escritas por Chopin: Introducción y Polonesa op.3, Gran Dúo Concertante y Sonata en Sol menor op. 65 para piano y violonchelo, así como Trío op. 8 para piano, violín y violonchelo presentan una dificultad de redacción parecida a otras de sus obras, en particular, para piano. Dicha dificultad consiste, ante todo, en la falta de fuentes completas. Basta con mencionar que la única obra en cuyo caso se dispone de un conjunto de fuentes completo es el Gran Dúo Concertante. A las demás obras les faltan fuentes básicas como lo serían los manuscritos en limpio de su redacción final.


No obstante, este grupo de cuatro obras también se caracteriza por ciertos rasgos específicos que no presentan las obras para piano, que conciernen tanto el registro de la composición como su contenido sonoro. Son rasgos que requieren un enfoque especial para determinar su forma auténtica.


La primera dificultad, llamémosla “técnica”, consiste en que las obras compuestas para varios instrumentos se solían imprimir, en los tiempos de Chopin, por separado para cada uno de los instrumentos, es decir, p. ej., en un trío, el piano, el violín y el violonchelo se imprimían por separado, en tres unidades sueltas. (Sólo la Sonata op. 65 tiene en las primeras ediciones una forma moderna: el violonchelo por encima del piano). Para el trabajo de redacción se requiere, por lo tanto, transcribir, en primer lugar, la obra en forma unida para poder analizar todas las partes de la obra en sus recíprocas relaciones simultáneas. Sin embargo, se trata únicamente de una dificultad técnica. Mucho más importante es el problema de determinar si el mismo compositor, corrigiendo y cumplimentando cada una de las partes impresas, las veía en contexto junto con las demás. Mediante una observación minuciosa nos percatamos de que por lo menos una parte del trabajo la realizaba de “memoria”. De aquí surge el problema para determinar cuáles de las divergencias entre las partes son intencionadas por el compositor (una tendencia conocida en Chopin para diferenciar lugares parecidos) y cuáles son fortuitas (Chopin también cometía errores cuando tenía prisa). Cada situación de este tipo debe ser analizada de manera individual por el redactor para poder llegar a una solución lo más conforme posible con la del compositor.
Otro problema específico que presenta dificultad de edición es la cuestión del legato. Chopin fue ante todo un pianista, es por eso que todas las definiciones de ejecución se asociaban, en primer lugar, con el piano. De ello resulta su frecuente tendencia al uso de largos arcos semánticos, simplificados posteriormente por los redactores a legatos que marcan el cambio de la dirección del arco del instrumento. Dicho problema aparece de forma más intensa en el Trío, ya que las demás obras de cámara o bien se compusieron conjuntamente con el célebre violonchelista francés y, a la vez, amigo de Chopin, Auguste Franchomme (Gran Dúo Concertante, Sonata op. 65), o bien pueden ejecutarse según un ejemplar que constituye la huella de su trabajo conjunto en la ejecución. Este último caso se produce en la Polonesa op. 3 que el editor comenta (ya en la edición póstuma) con las siguientes palabras en la Nota del editor: “La Polonesa para piano y violonchelo [op. 3] llama una especial atención en nuestra recopilación: el Sr. Franchomme nos hizo el favor de poner a nuestra disposición la parte para el violonchelo en la forma en que –bajo la supervisión y con el consentimiento de Chopin– la había anotado y en que siempre la interpretaba con el autor.”


No es posible presentar mediante breves observaciones todas las otras pequeñas circunstancias que acompañan la redacción de las obras de música de cámara. Esta función la cumplen los comentarios para las respectivas obras. Sólo se puede constatar que siempre requieren una profunda atención. Si bien las obras de cámara no son el centro de la genial creación de Chopin, constituyen –en las obras anteriores– su anuncio y, en la última obra, op. 65, su resumen.

Jan Ekier