WILHELM SASNAL EN CAC MÁLAGA

27.11.2009 - 24.01.2010
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A partir del 27 de Noviembre y hasta el 24 de enero uno de los artistas jóvenes más reconocidos de Polonia, Wilhelm Sasnal, será uno de los nuevos protagonistas del Centro de Arte Contemporaneo de Málaga.

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Wilhelm Sasnal estudió arquitectura y pintura en la Academia de Cracovia. Ha trabajado en diversos medios, como el dibujo (en cómics), el cine, la fotografía y la pintura. Sus pinturas extraídas de fotografías son como un diario personal en el que va escribiendo día a día; una especie de narraciones sobre la historia en general o la de su vida personal, porque, como dice él mismo, «la vida tiende a escribir los mejores guiones». Sasnal trabaja desde su país natal, Polonia.

En sus primeras pinturas representaba objetos cotidianos (libros, discos, edificios) según una estética vinculada a las formas «pop». Pero, poco a poco, se ha ido abriendo hacia estilos diferentes de pintar (el fotorrealismo, el informalismo, el minimalismo y la abstracción gestual), partiendo de imágenes fotográficas que traduce en pinturas. Los temas que pinta están sacados de la vida cotidiana, y pueden ser detalles banales o cuestiones relacionadas con la publicidad, los periódicos, el cine y la literatura. Nuevos temas entran constantemente en sus pinturas a través del objetivo de la cámara. Sasnal, que se siente fascinado por todos los medios de comunicación que producen imágenes, se enfrenta a la creación de imágenes como un ejercicio formal, y pasa de la abstracción a la figuración con una facilidad de adaptación estilística y técnica casi esquizofrénica.

Este artista registra e interpreta su entorno mediante una lectura subjetiva y muy íntima: sus cuadros pueden parecer simples obras bidimensionales y objetos fáciles de identificar, titulados con nombres reconocibles, pero en realidad esconden una gran complejidad en cuanto a la historia que hay detrás. Las imágenes se reducen a la mera esencia, desprovistas de su contexto y de su significado originales. Un paisaje no es un paisaje, sino que puede ser la memoria de un campo de concentración. Una nevera se convierte en la metáfora sobre la condición social después de la guerra fría.

Muchas veces trabaja en series de cuadros dedicados a un mismo tema para ayudar al espectador a entender con más precisión lo que se trata en ellas. «Con las series de imágenes es más fácil entender el tema con precisión, mientras que, si se toman por separado, mis pinturas a menudo parecen demasiado enigmáticas. Por otro lado, me gusta la tensión que se genera entre las pinturas, más que la impresión que puede transmitir una sola», explica el propio artista.

Fuente: http://www.mlgcool.com/

Más: http://cacmalaga.org/?p=2170