En Polonia
- XVI Concurso Internacional de Piano Frédéric Chopin
Organizado desde hace 80 años el Concurso Internacional de Piano Frédéric Chopin es uno de los concursos más antiguos y prestigiosos en el mundo. Es también uno de los pocos concursos monográficos (dedicados completamente a la interpretación de música de un sólo compositor). La edición de este año tendrá lugar en Varsovia desde el 2 hasta el 23 de octubre del corriente.
La Oficina de Prensa del Concurso Chopin 2010 ha informado que el jurado del XVI° Concurso Internacional de Piano Frédéric Chopin presidido por el profesor Andrzej Jasiński, como resultado de la fase eliminatoria para el certamen de este año ha calificado un total de 81 pianistas de diferentes partes del mundo. Siete polacos han sido valorados positivamente durante la eliminatoria de la competición. Polonia será representada por las siguientes personas:
1. Fares Marek Basmadji
2. Marek Bracha
3. Jacek Kortus
4. Marcin Koziak
5. Joanna Różewska
6. Gracjan Szymczak
7. Paweł Wakarecy
¿Si este año alguno de los pianistas polacas jóvenes repetirá el éxito de Rafał Blechacz, quien ganó el concurso hace 5 años? Llegaremos a saberlo en otoño. La lista de todos los pianistas aprobados para la participación en el XVI° Concurso Frédéric Chopin
Sobre el Concurso: /EN/:
http://konkurs.chopin.pl/en/about/competition
- Expo 2010 Pabellón de Polonia
1 de mayo – 31 de octubre

Todavía en el etapa de diseño, el pabellón de Polonia fue considerado una de las propuestas arquitectónicas más interesantes en la Exposición Mundial EXPO 2010 en Szanghai. La fachada muy original parecida a un recorte ornamental popular de papel, diseñada por Marcin Mustafa y Natalia Pazskowska, les gustó a todos. En el interior se encuentran solamente unas presentaciones multimediales modernas: algunas decenas de eventos artísticos, misiones económicas y debates con la participación de los representantes de Polonia y de la China sobre diversos temas. El concepto de promoción ha sido preparado por los cineastas: Borys Lankosz, Tomasz Bagiński y Andrzej Fidyk en colaboración con el escenógrafo Boris Kudlička. Dentro de medio año la Expo podrán visitar hasta 100 millones de personas de todo el mundo, con el predominio de ciudadanos chinos.
- Conmemoración de 70 aniversario de la Masacre de Katyń
El primer ministro Donald Tusk junto con el primer ministro de la Federación Rusa participaron en la conmemoración de las víctimas la Masacre de Katyń. Los jefes de gobiernos rindieron homenaje a los oficiales de ejército polaco exterminados por el NKVD en el año 1940 en el Bosque de Katyń y a las víctimas rusas de la represión estalinista de los años 30. Los primeros ministros depositaron unas coronas por ambos lados del Memorial (según: www.kprm.gov.pl)
- Nosotros, los polacos, todos formamos parte de una Familia de Katyń – dijo Donald Tusk durante la celebración. El primer ministro realzó que todos los años los polacos vienen a Katyń porque quieren guardad en sus memorias la masacre y a sus victimas. Recordamos la masacre y sus víctimas. Recordamos el crimen contra la gente y el crimen que se procuró cometer contra toda la nación. Recordamos a nuestros compatriotas que perdieron sus vidas aquí y en otros lugares de toda la Rusia Soviética” – dijo Donald Tusk. El jefe de gobierno polaco puso de relieve que independientemente del número de los asesinados, ello nunca constituirán un conjunto estadístico. – Para nosotros cada víctima fusilada aquí es un individual importante. Aquí se mató un ser humano tras otro ser humano. destacó Donald Tusk. El primer ministro recordó a Janina Lewandowska asesinada en Katyń: Fue la pirmera mujer europea que se lanzó con paracaidas desde la altitud e 5 kilómetros. Era hija del general Dowbor-Muśnicki, nuestro héroe nacional. El 22 de abril iba a celebrar sus cumpleaños. Aquí, en el bosque de Katyń, le dispararon un balazo en la nuca contó el primer ministro (según: www.kprm.gov.pl)
Se llama la masacre de Katyń al genocidio secreto realizado por las autoridades soviéticas que tomó la vida de 22.000 ciudadanos polacos. Las víctimas fueron oficiales de las Fuersaz Armadas Polacas y funcionarios de policía, empleados de la administración pública y los representantes de los élites intelectuales y culturales de Polonia. Tras la incursión agresiva del Ejército Rojo en el territorio de Polonia el 17 de septiembere de 1939 ellos fueron desarmados, detenidos y confinados como prisioneros de guerra en los campos especiales organizados por el NKVD en Kozielsk, Ostashkov y Starobielsk. En virtud de la decisión tomada por el Politburó del Comité Central del Partido Comunista de los Bolcheviques de la Unión el 5 de marzo de 1940 todos fueron asesinados por medio de disparos en la nuca, sin previa convocatoria, presentación de cargos, investigación completa o acta de acusación.
En abríl y mayo de 1940 los prisioneros fueron transportados a los lugares de ejecución (Katyń, Kalinin y Járkov). En la opinión de Stalin fueron unos „enemigos declarados de autoridades soviéticas que no daban esperanza de mejora”. Para Polonia fueron la flor y nata de la sociedad en la época de anteguerra.
Durante los tiempos de la URSS la masacre de Katyń fue uno de los secretos mejor guardados. La Unión Soviética nunca suministró información sobre el destino de los „desaparecidos” oficiales polacos al gobierno polaco en la emigración, ni siquiera después del reestablecimiento de relaciones oficiales en verano de 1941. Moscú negó su responsabilidad por la matanza aún cuando un año después los ejercitos alemanes descubrieron el cementerio en el lugar de entierro masivo en el bosque de Katyń culpando al régimen nazi del planeamiento de la masacre y de su autoría. Aunqué la Unión Soviética no logró cargar con la culpa por la matanza a la Alemania nazi durante los Procesos de Núremberg, la evitación de un juicio de los crimenes de la URSS fue un éxito indudable de la propaganda soviética. El Kremlin consecuentemente divulgó su mentira, encontrando un aliado en los miembros del gobierno de la República Popular de Polonia. Las demandas referidas a la explicación de la verdad sobre la masacre de Katyń fueron articuladas claramente por la parte polaca, así como por la parte rusa tan sólo después de la caída del Bloque del Este y las transformaciones sistémicas en ambos países. El 13 de abril de 1990 Mijail Gorbachov entregó a las autoridades polacas los documentos referidos al crimen de Katyń procedientes de los archivos soviéticos y por primera vez reconoció la responsibilidad del NKVD por el genocidio. La copia de la decisión del Politburó del Partido Comunista de los Bolcheviques de 5 de marzo de 1940 sobre la eliminación de los oficiales fue entregada a la parte polaca de acuerdo con la orden emitida por el Presidente de la Federación Rusa, Boris Yeltsin. En agosto de 1993 un grupo de históricos rusos preparó un peritaje detallado que reconstruyó el transcurso de la matanza y el informe que contó toda la historia de la mentira bien cuidada por muchos años. En el mismo tiempo el Presidente Boris Yeltsin, durante su visita official en Poloonia, acudió a la sección del cementerio Powązki en Varsovia en la que se encontraba el famoso Crucifijo de Katyń. Sin embargo durante los meses que siguieron la investigación relativa a la masacre de Katyń fue suspendida y los documentos fueron de nuevo clasificados como secretos. Durante los últimos años se han realizado varias pruebas de acercamiento de posiciones entre Polonia y Rusia en cuanto la cuestión de Katyń. El 27 de marzo 2008 empezó sus trabajos el Grupo Ruso-Polaco de Asuntos Difícles. Uno de los objetivos del Grupo consiste en la elaboración de un punto de vista común en cuanto a la masacre de Katyń. Los co-presidentes del Grupo son el profesor polaco Adam D. Rotfeld y el profesor Anatolij W. Torkunov por parte de Rusia.

