Institutio Polaco de Cultura Madrid
Volver

Día de la Memoria de los Polacos que salvaron a los Judíos durante la Segunda Guerra Mundial

Día de la Memoria de los Polacos que salvaron a los Judíos durante la Segunda Guerra Mundial

El día 24 de marzo se celebra en Polonia el Día de la Memoria de los Polacos que salvaron a los Judíos durante la Segunda Guerra Mundial.

Cuando el Reich aleman decidió adoptar una “solución final a la cuestión judía”, anunció que aquellos polacos que de cualquier forma ayudasen a judíos, serían castigados con la muerte. La responsabilidad colectiva de familias enteras fue materia de ley draconiana durante la ocupación alemana en Polonia. A pesar de ser amenzados con la ejecución, muchos polacos decidieron ayudar, no solo a sus vecinos judíos, si no también a completos extraños. 

Se conocen numerosos ejemplos de ejecuciones masivas, realizadas por los alemanes, de las familias polacas que escondían a los judíos o que les prestaban ayuda en forma de alimentos. Muchos de estos asesinatos tuvieron lugar en aldeas donde algunos campesinos polacos ayudaban a los fugitivos de los guetos que se ocultaban en los bosques, y con la llegada del invierno se decidían a ofrecerles cobijo en sus viviendas o instalaciones agrícolas. La mayor ofrenda de sangre la pagaron los habitantes de las aldeas situadas en los alrededores de Ciepielów, cerca de Radom. En diciembre de 1942 y enero de 1942 los alemanes llevaron a cabo allí una serie de ejecuciones: mataron a más de 30 personas, entre ellas familias enteras de Kowalski, Kosior y Obuchiewicz; más de la mitad eran personas que no todavía no habían cumplido 16 años. Las viviendas pertenecientes a estas familias fueron saqueadas por los alemanes y posteriormente quemadas junto con los cuerpos. Más tarde, los polacos de las viviendas vecinas estuvieron obligados a sacar de las ruinas de las casas quemadas los restos de los asesinados. Un curso parecido tenía también el crimen cometido por los alemanes en marzo de 1943 en la aldea Siedliska cerca de Miechów. Por esconder a un judío se asesinó allí a los cinco miembros de la familia Baranek. 

No obstante, el símbolo del destino que les esperaba a los habitantes de las aldeas polacas que rescataban a las personas de nacionalidad judía fueron los acontecimientos de marzo de 1944 en la aldea Markowa, cerca de Łańcut. La familia numerosa Ulma decidió esconder en sus instalaciones a ocho judíos. Los alemanes, que fueron informados de ello, asesinaron a Józef Ulma, a su mujer Wiktoria, en estado de embarazo avanzado, y a sus seis hijos pequeños. En la ejecución fallecieron también todos los judíos que se escondían allí. A pesar de este crimen, los habitantes de la aldea Markowa seguían ocultando a casi 20 personas de nacionalidad judía que lograron sobrevivir hasta el final de la ocupación alemana. En 1995, el Yad Vashem de Israel (la Autoridad Nacional para el Recuerdo de los Mártires  y Héroes del Holocausto) otorgó póstumamente a la familia Ulma el título de “Justos Entre las Naciones”.

Entre los polacos que pagaron el mayor precio por la ayuda prestada a los judíos también había muchos habitantes de las ciudades. A ellos pertenecían, entre otros, los miembros de la familia Wolski. En Varsovia, en el jardín de al lado de su casa, construyeron un refugio subterráneo donde casi 40 personas de nacionalidad judía encontraron rescate. Uno de ellos era Emanuel Ringelblum, un historiador famoso y cronista del gueto de Varsovia. En marzo de 1944, a causa de una denuncia, los alemanes descubrieron el escondite y asesinaron a todos los judíos que se encontraban allí, así como a sus protectores polacos.

El número exacto de los polacos asesinados por los alemanes por la ayuda prestada a los judíos sigue siendo desconocido. El estado actual de conocimiento permite constatar que equivalía por lo menos a mil personas. El número de los polacos que por esta ayuda fueron arrestados, encarcelados y enviados a los campos de concentración, fue mucho más alto.

#

design by